30 sept 2008

Historias

Siempre me han inquietado las bancas de los parques, parece que siempre tienen historias en cada centímetro de óxido que las comprende. Pero aún no encuentro un método preciso para hacerlas hablar, al menos darme una sospecha; es como quizás cada paso que damos fue marcado de alguna forma por alguien más; siento recoger pasos y no marcar nuevos.

En su defecto somos como las bancas del parque, vamos recogiendo cuentos e historias pasadas pero nunca seremos escuchados. Mantendremos cicatrices visibles para quien busqué verlas, cualquier manito de pintura está demás; pero dentro, seguiremos siendo el improcedente silencio.

Por dentro nos dejamos consumir despacio como si se tratase de la vela postrada sobre el altar de un santo que han olvidado por falta de cumplir milagros. Es donde todo se ajusta directamente al mismo saco y perdemos la capacidad de tener emociones, ahora que arbitrariamente sostenemos la capacidad de hallarnos estables al comparable del resto, no logramos nisiquiera sospechar que algo profundamente está herrado y lo más admirable es la forma de ocultarlo; de tener un secreto personal para poder lamentarnos por él cuando no pueden vernos.

20 sept 2008

Presencia

Acuestas voy llevando las últimas referencias que tengo de mi presente, tiendo a conjugarlo con el pasado y sencillamente, no quiero organizar más el futuro. Me siento desvariar entre mis sentimientos.

No todos los días puedo hacerlo bien, no todos los días puedo dejarme llevar con el viento y escuchar más allá; creo que tanto tiempo hablando conmigo me lleva a un estado intolerable para la realidad, la noche me ha convertido en presa de una tristeza impertinente, una represión de no poder definir lo que está sucediendo alrededor; en la búsqueda de una abrazo, en la búsqueda de sentirme útil. Poseo un gran nudo en la garganta y me asfixia, está sacándome de mi espontaneidad, está cohibiendo los detalles atentos que suelo traer; por más densidad de emociones, no puedo declararlas y colocarlas en el lavamanos.

Hoy no tengo una cura, hoy tengo silencio, no quería encontrármelo de esa forma. No quiero más promesas rotas.

Escuchándome a cada instante, escuchándome y respondiéndome una a una las preguntas formuladas en cada circunstancia, ¿dónde está mi guía al final del libro?; se fueron atravesando en los decires, los refranes y ninguno tiene alguna formula exacta para describírmelo. Sencillamente no la tengo, no asumiré pero tampoco lograré juzgar, me quedaré en el vacío y respiraré despacio pero profundamente, hasta que salgan de mi interior.

¿Por qué no estás?

19 sept 2008

Mi sillón Naranaja


Escucho las sirenas atravesar los muros, el sol hincándome los parpados mientras coloco la ropa limpia a secar y el silencio me acoge como gran conocido. Tiendo a preguntarme las circunstancias que te envuelven en estos instantes; camino despacio, ya la urgencia de hacer las cosas han quedado en segundo plano pero de momento cada actividad termina, emprendo el regreso a nuestra habitación y me encuentro con tu imagen sobre el velador; una mesa de noche que tantas veces la utilizo para hablarte, para recordarte que vives dentro entre todo el tiempo que nos ha delimitado esta existencia.

Me sentaré en el sillón naranja que es viejo compañero de trabajo, que soporta mi angustia, que no descansa al igual que yo, por ver un diferente final a los días; por hacer mejor cada día, por hacer un poco más de lo necesario por continuar adelante, por algún día verte en él; apoyando tu cuerpo y contándole aventuras de la universidad.

16 sept 2008

Armas, silencios y absurdos

A ratos, quisiera encontrar un arma y meterle un par de tiros al perro del vecino para ver si de alguna forma se calla y me deja pensar; pensar que mañana volveremos a tener otra razón para conseguir un arma  y meterle un par de tiros al dueño del perro por venir a quejarse de que su inutil perro no hacia nada de que ahora le debo algo de dinero, porque supuestamente era de marca al menos, sé; que si me deshago de mi vecino, no me costará nada porque el cabrón, no es de ninguna marca y yo lamentaré que no tengo quien me estorbe; la bendita soledad otra vez, se asomará a mi puerta pidiendome explicaciones.

Antes, me reclamába mucho sobre porque empezaría a llorar junto al muro sino pasaba nada que no pudiese solucionar, aunque sea una media de algo me lo quitaria de encima e ignorariamos que todo lo que está alrededor es pura pantomima. Pero ahora lo siento diferente, miro de frente a todo lo que me rodea y ya no tiene esa especie de vacio que me consumía; una tras noche y una tras día para que no haya molestias despues. En todo caso, puede acudir a su médico de confianza o pedirle a su enfermera que le saque una amigdala con su lengua para que exprima la decidia que adquirio en esto que llaman vida.

Descrubrí que soy un feliz alcoholico y me embriago con cada pequeña estupidez que tengo de frente, siempre quice ser el muchacho que tenga la oportunidad de emprender una gran estrategia de algo y logré ser completamente feliz con un par de hijos, un perro lanudo y una esposa que sirva caliente la comida mientras, brilla todo lo que nos rodea. Sencillamente cumplir el espacio paralelo del trabajo y nunca haber tenido un deseo impune debajo de una minifalda. Realmente escribir es parte de mi resaca, parte endeble de mis desacatos de autoridad y cuando sencillamente aceptamos la verdad, no queda otra que sentarnos a mirar los fuegos artificiales que encendimos al intentar un juego con un par de fosforos escondidos tras la tribuna de un escenario deportivo. 

Me preparó un té, me sentaré como cualquier holgazán sobre mi sillón acartonado color naranja, mastico mi inconciencia y pido un descanso obio, no pido dormir; es silenciar esta vocesita que me está consumiendo, me retrae y me hace imaginar el peor desastre mientras conduzco a casa; quizás lanzarle el auto a alguien pueda ayudarme a despojarme de toda está ira, romperle la cara de tal manera que ni su madre le reconosca, si es que tiene una; claro está. Como siempre yo y mi paciencia somos únicos en todo detalle, somos un caso crónico. 

Murmullos, escucho murmullos; es el extracto del remanente de conciencia que tengo dentro, al parecer no todo ha sido perdido; emergen como de la nada la brusca necesidad de volver a repetir el hecho, de tomar sus manos y saltar al vacio, de apostar el encuentro y sentirme libre ante tanta desesperación de tenerla en todas partes; no me proveo de fotos cuando la urgencía es tan grande, se de un error que he cometido pero no lamento haberme subido las mangas de la camisa para no ensuciarmelas, no me gusta tanto establecerme con sangre que no fuese mia menos la suya, porque todo llega en cierta forma a corrompernos, su cabello y la dimension que provocaba el fondo de su mirada, ingenuamente caí tantas veces en el mismo desastre e inutilmente trate de reparar el daño quizás ya sea muy tarde, no entiendo como los transeuntes pudieron verlo todo sin siquiera mirar tras de sí, que sus vidas también corrian peligro. 

Bueno, creo que es suficiente pensar en hacer daño, para no tratar de hacermelo.

14 sept 2008

Invisible al paso del tiempo

Y ensayo morderte la boca con un cenicero,
merodeando los días y las fechas que no se cumplieron.

Hago versos en papeles
y me consterno que no son fieles,
tampoco miro de frente
porque ya se me olvidó, quien eras;
y ahora no tengo remedios, enfermeras y una sospecha
de que la permanencia fue la infelicidad del otro.

Del otro que intentaba escapar de los recuerdos,
de las tardes encerrado en su habitación,
de la noche consumándose al silencio
y no nos quedo nada que mentir, que hacer verdad.

Es la infancia aturdida, irreconocible,
el decir y el atravesar sombras;

Intentado, ser invisible al paso del tiempo.
incluso tiendo a ponerme de pie,
cuando empieza a faltarme oxígeno,
a fallarme la cordura y traerme de nuevo
al irrisorio espacio, de tu ausencia.

Al cruce de un avión en las nubes,
a mis ideas de conquistarlo sin ponerme un saco;
salir a la noche y alzar los brazos,
para quedar suspendido en un nuevo sueño.

Donde estabas, mi estado favorito;
cuando estamos a punto de darnos el abrazo
de acostarnos en la cama y mirar que ambos
logramos ser uno solo,
Mi locura.


No logro jugar con mis dedos para no sentir miedo y paralizarme como si fuese el muro.

13 sept 2008

Con todo encima y nada en camino.

Recuerda, nada de lo que te diga por hoy; es verdad mañana, mucho menos lo que te hubiese contado después de un par de tragos. Al final cada quien hace a su antojo lo que trata de crear, mi antojo fue engañarte para luego dejarte rimar, un par de versos que pudieses detonar y un par lágrimas en un sobre de manila para del brazo llevar.

Es verdad, no quería admitir que fui capaz de mi última travesura; pero es innecesario que la deje pasar, acaso no te causa gracia que te pueda manipular a mi antojo y siga siendo el mismo a pesar de todo. Y entre rima y rima, se dice y se hace; lo que cada quien hace a su antojo. Juego y divago y construyo lo que no entiendo, hago y pienso pero no lo siento; porque el corazón hoy se quedo dormido en la sala, abajo sobre la mesa de centro, entre las flores y las fotos familiares. Porque hoy juego y me divierto, porque no quiero ser real, porque me engaño y necesito formular una fantasía lo suficientemente fuerte para dejarme engañar, nada más importa, nada más existe por hoy.

Quizás solo un rezago más de locura, tras todo lo que se nos viene, lo mejor es estar tranquilo y sospechar que todo estará bien, mientras lo hagamos bien.

12 sept 2008

Cosas de viernes, pensamientos al final del día

Me devuelvo la razón, me permito silencio y no logro callarme como esperaba; Algo sucede, lo defino como debilidad, no siempre es saludable estar de frente a las balas y es conocido lo inherente que uno permanece al momento previo del descanso mismo.

Almacenando papeles y sueños; intentos por realizarlos y la sospecha de un fin a la estación sostenida. Terminó por deshacerme de una revista que traía sobre mi escritorio hace tanto tiempo, nunca terminé de leerla pero la verdad era momento de darle algún destino adecuado. No puedo continuar desvaneciendo proyectos por el puro hecho de que me han parecido lejanos o imposibles, comprendo y acepto que el pensamiento humano de procastinar es natural pero no es positivo bajo ningún concepto; siento que temo finalizar algún proyecto porque luego de él, ¿qué vendrá despues?, mientras lo tengo en mente, es sencillo sentir algo de alivio y algo de alegría sabiendonos productivos de alguna forma; a determinado tiempo me ha producido más dolores de cabeza y stress, sencillamente debo consignar el hecho de que debo empezar a terminar todos los pendientes que me han quedado; leer hasta el pie de página de la contra portada de la revista, simplificar todo el código que deje pendiente del trabajo de ayer en la noche, recoger la ropa para meterla a la máquina de lavado, las rutinas de ejercicio que me limpian todo el carbón del tabaco y llamarla por última vez, llamarma porque ya termina el día y su voz es mi consuelo en su ausencia.

Algunas veces, he considerado los proyectos como una distracción pasajera y en muchos de los casos eso mismo hace que mi consideración hacia ellos sea meramente nula; pero hasta cuando tendremos el tiempo asociado a descansos para hacerlos realidad. Es momento de ponerse a trabajar como verdaderamente tengo organizado en mente y permitirme hacer, lo que debo hacer sin necesidad de sentirme asediado por la presión. No creo tener siempre la misma calidad de vida que llevo sino algo por mantenerla y bajo una determinación más simple, mejorarla.

En muchos casos, todo lo que comento, suena a una fantasía, a un cúmulo de sentimientos que quieren darme algo de motivación, mientras estamos caminando por una vereda transitoria a la avenida a circular, quisiera escribirlo lo suficientemente grande y explícito, que es momento de actuar, es hora de entrar en combate y romperle los dientes al destino.

Al menos, puedo terminar un escrito, en esté espacio; porque en todo lo que realizó no fuera igual.

9 sept 2008

Sin saber que decir de esto:

Desfile De Antifaces

Ya hace tiempo que asistí disfrazado
a unas mascaradas que fui invitado
modelé antifaces tan coloridos
como los tonos de los vestidos
que usaba a diario como disfraz
para verme tal como los demás.

Para verme como querían mirarme
ponía a mi silueta cualquier alarde.
Como era galante el hombre floral
me adorné las ramas muy natural.
Para el que me vio parecí normal
en esos desfiles de carnaval.

Entre las parejas que iban
girando un día le encontré.
Bella como media luna
que alumbra al oscurecer.
Convidé a la danza
a la dama luna del antifaz
que ella usaba para
que se pensara, que era su faz,
pero al descubrir su semblante
nada hallé detrás.

Me asusté al mirar su cara vacía,
dijo así son todos ,¿no lo sabías?
Con un gesto dulce mas que elegante
mi luz nocturna se hizo menguante
luna que al fin desapareció.
Al amanecer de mi comprensión.

Fui a buscar a aquel que he llamado amigo.
Bajo el antifaz nadie hallé conmigo,
Busqué entre las poses, los comediantes,
entre los diestros y principiantes
que actúan al rostro del soñador
y ese rostro sólo lo tenía yo.
De entonces a acá
me despojo a diario del antifaz,
que hizo la costumbre
de un maquillaje tan pertinaz.
Como la canción desenmascarada
me muestro a aquel,
que acaso no gusta de lo que
mira cuando me ve,
o hasta se incomode si no ve a nadie
dentro de él.

Ahora ya no voy desenmascarando
cuando encuentro que alguien
se emboza actuando.
Cuando engañan en su felicidad
sólo veo remedos de humanidad.
Lo que podrían haber sido y no son
entre vanaglorias y compasión.

Lo que soy yo mismo no puedo verlo
lo que veas de mí, no puedo esconderlo
ni siquiera cargo con mi armadura
el que pueda herirme hallará en mi hechura
sangre mestiza sin condición,
que mantiene abierto mi corazón.

Fernando Delgadillo
Sin comentarios, simplemente me encontré con una verdad que no podía disparar..

4 sept 2008

Quien escucha, guarda silencio.

Sospechamos, miramos, vemos, mentimos y siempre tenemos la misma constante. Todo empieza mal y todo termina bien.

Estamos todos atados por la misma mueca, permitimos estar donde no se espera;

Creo que ya había olvidado de que se trataba todo esto.

2 sept 2008

Empiezo a delimitar los temores que llevaba hace rato, la urgente necesidad de atención o los problemas de concentrarnos hacia algo especifico; sentir la motivación como algo para empujar a la gente a hacer dinero, las sospechas de no entender nada de lo que se había pactado.

Es un cubo infinito, un desmadre de ideas y ninguna conclusión clara.

Declaraciones, Descanzos y Vacaciones

Empiezan a sonarme las cadenas, los grilletes y los sueños, se trasvasaron; la última vez que intente concentrarme en algo que no fuese la decadencia. Es muy extraño para mi conciencia, el hecho de que muchas toxinas requieren ser eliminadas y la mayor parte de estribillos melancólicos son simples trazos de quien no ha logrado una verdadera limitación con la fantasía.

Hasta cierto punto, puedo declararle a mi locura como un hecho perenne, que todos los días han sido atravesados por el incesante martilleo de la angustia, la acometida de la ira y finalmente la cantidad de preguntas que ya, no logro hacerme. Todas son contestadas por un mismo dueño y juzgadas por un mismo tribunal; al parecer se siente mejor volver a tener algo de carne, algo de dolor físico y algo de incomprensión. Cuando todo lo lógico empieza a perder ese carisma tan perpetuo, olvido el presente y ahora todo empieza a tener un nuevo olor, al parecer me hacía tanta falta reencontrarme un minuto sobrio.

Un pequeño instante de sosiego frente a todo, al todo que no permite el descanso y al todo que no llegará a formalizar nada porque el mismo, muere y renace sin un permiso adecuado. Esta extraña calma, la poca facultad de tener más de una idea necesaria y el placer por escribirla sin siquiera pasar por inmigración. Puedo expresarme con calma, sinceramente me hacía falta y mucha más falta que cualquier detalle, es la facultad de sentirme consciente, sin taquicardia y realmente con una sonrisa; me parece que he escrito mucho sobre ellas últimamente, pero nunca están de demás, aun no existe algo que me detenga y mucho menos, imagino que pueda alcanzarme cuando ya tengo tanto camino recorrido.

Damos cuentas de lo realizado en la vida, como si fuese la última oportunidad de hacerlo; cuando la realidad se nos comporta de una manera inversa, nos da expectativas y hasta nos fortalece un poco saber que podríamos ir a la cama sin tener que imaginar el caso negativo de una determinada circunstancia. Pero es en donde quisiera detenerme un rato, porque colocamos la balanza siempre para apuntar lo predeterminado, acaso no es suficiente con traerme todas las reglas marginales aprendidas a golpes y porros, no es más sencillo dejarnos ir con el viento y permitirnos respirar profundo, mientras amanece y algo suena en el fondo tras las ventanas y los volcanes. Algo empieza a surtir efecto, no es inflacionario y tampoco se lo puede tomar en consideración como un hecho épico de la cotidianidad pero es algo que dentro, está cambiando y re tapizando, todo lo que a su paso se encuentra.

Hace tiempo, no me daba suficiente tiempo para escribir todo lo que en realidad traía en mente, hace tiempo no le echaba una carcajada a la vida y pedía vacaciones merecidas. Que también acepto que puedo ser bueno en lo que hago, pero también se aceptar, que cuando las cosas no salen por más intentos, es saludable respirar un par de veces y salir por un helado. Ahora prefiero reírme de todos los sucesos que han desembocado en el presente; Podría sentarme a explicar cuanto odio les traigo a los que hicieron que el proceso quisiera detenerse, la misma formula para los que se escondieron tras muchas intenciones buenas; Pero estoy de vacaciones, cuando uno las empieza obviamente no desea atraer malas vibras, me dañan los cócteles y los sueños pasajeros. Hoy estoy de vacaciones constantes y lo declaro, si preguntan por mi, seguro no me hallaran porque no deseo ser encontrado.