20 sept. 2008

Presencia

Acuestas voy llevando las últimas referencias que tengo de mi presente, tiendo a conjugarlo con el pasado y sencillamente, no quiero organizar más el futuro. Me siento desvariar entre mis sentimientos.

No todos los días puedo hacerlo bien, no todos los días puedo dejarme llevar con el viento y escuchar más allá; creo que tanto tiempo hablando conmigo me lleva a un estado intolerable para la realidad, la noche me ha convertido en presa de una tristeza impertinente, una represión de no poder definir lo que está sucediendo alrededor; en la búsqueda de una abrazo, en la búsqueda de sentirme útil. Poseo un gran nudo en la garganta y me asfixia, está sacándome de mi espontaneidad, está cohibiendo los detalles atentos que suelo traer; por más densidad de emociones, no puedo declararlas y colocarlas en el lavamanos.

Hoy no tengo una cura, hoy tengo silencio, no quería encontrármelo de esa forma. No quiero más promesas rotas.

Escuchándome a cada instante, escuchándome y respondiéndome una a una las preguntas formuladas en cada circunstancia, ¿dónde está mi guía al final del libro?; se fueron atravesando en los decires, los refranes y ninguno tiene alguna formula exacta para describírmelo. Sencillamente no la tengo, no asumiré pero tampoco lograré juzgar, me quedaré en el vacío y respiraré despacio pero profundamente, hasta que salgan de mi interior.

¿Por qué no estás?

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