13 sept. 2008

Con todo encima y nada en camino.

Recuerda, nada de lo que te diga por hoy; es verdad mañana, mucho menos lo que te hubiese contado después de un par de tragos. Al final cada quien hace a su antojo lo que trata de crear, mi antojo fue engañarte para luego dejarte rimar, un par de versos que pudieses detonar y un par lágrimas en un sobre de manila para del brazo llevar.

Es verdad, no quería admitir que fui capaz de mi última travesura; pero es innecesario que la deje pasar, acaso no te causa gracia que te pueda manipular a mi antojo y siga siendo el mismo a pesar de todo. Y entre rima y rima, se dice y se hace; lo que cada quien hace a su antojo. Juego y divago y construyo lo que no entiendo, hago y pienso pero no lo siento; porque el corazón hoy se quedo dormido en la sala, abajo sobre la mesa de centro, entre las flores y las fotos familiares. Porque hoy juego y me divierto, porque no quiero ser real, porque me engaño y necesito formular una fantasía lo suficientemente fuerte para dejarme engañar, nada más importa, nada más existe por hoy.

Quizás solo un rezago más de locura, tras todo lo que se nos viene, lo mejor es estar tranquilo y sospechar que todo estará bien, mientras lo hagamos bien.

No hay comentarios: