6 feb. 2008

Es tan hermoso levantarse con su nombre clavado en la garganta, soñando que estuvo toda la noche sobre mi pecho, que solo fue a tomar un vaso de agua y que en poco tiempo regresara tibia y con poca modestia colocarse de nuevo en mis deseos y cerrare de nuevo los ojos para mantener toda la desidia de trabajar un día más para la solemnidad que implica hacerlo. Que deseo tanto que este a mi lado, queriendo mantener activos los pensamientos y haciéndolos cada vez más reales entre cada beso que me arranca, que el promedio es por demás bajo entre ambos; Me hallo dispenso de las bondades de la lógica desapareciendo de entre el cielo y partiéndolo con el suspiro que termine dando tras descubrir que el derecho de mi cama se encuentra vacio.

Nada de impuestos para esto, no existe conocimiento más implícito de mis alegrías donde el pasado me lo quiere absorber y no me rindo ante la escritura de aquel placer inmediato que me lo traigo despacio; entre sus detalles, sus aromas y en ese típico formato que tenemos para conversarlo, de esto es lo siento y lo hago en cada palabra la conexión con la existencia.

Ella quien ahora se convierte en mi más sutil encanto cuando intento hablar de algo dulce, hacia lo más profundo de mi inconsciente y ahora que ando despierto lo miro tan deprisa a la vez que cuento los instantes que desee hacerlo por costumbre, se dice que no debería tener en mi mente a esta paranoia inexacta de revivirlo todo y no tener conciencia del después; vivo preguntándome eso: Hacia donde va la conciencia cuando ya la he perdido y que importa sino vuelvo a mirar de frente a todos, si ahora mi mundo se convirtió en ella. Entre aviones que pasan con su ruido infernal agitando mis ventanas y tratando de enmudecerme del soplo que dirigía hacia mi pecho. Un respiro antesala de mis lágrimas y un desastre evasiva de mis miedos, sostengo mis brazos firmes bajo mi cabeza, encontrándose al delirio que me produce su ausencia y despacio me repito que sin ella mi presencia se vuelve contradictoria.

Que la amo sin probabilidad de fallo, que me hallo entre cada sonrisa y entre sus bromas a lugar, la exactitud que le doy a esto es en micras sosteniendo una lata sobre la frente. A cada instante su propio dicho y entre la comisura de su boca mi verdad entablada. Estoy a 100 pasos de encontrarme con la vibración perfecta, en la dicha de hallarla desnuda levitando, esa imagen se ha vuelto el pan de cada día, que mas podría sostenerme entre todo lo que debo adjuntar sobre ella y cuanto mas de mis estados serán arrancados por nuestras promesas, lo único que en verdad lo hice fue darle mi vida para que ella pudiese deshacer todo lo que sobre y armar todo lo que hacia falta.

En esa complejidad de todo sostenido por nuestra sonrisa de complicidad, un día más termina con nosotros con la boca llena de flores y empieza el siguiente para trazar una ruta conocida hacia esa casualidad perpetua que llevamos ya tanto tiempo, que ya no abastece ninguna impresión de inconstancia muchísimo menos acertar por un fin.

¿Descansas? Tienes allí mi dicha de saberte mejor, espero que si en el corazón tendido sobre la mesa, ya no hizo falta ni una copa para hacerme entender y tan solo me falto ese abrazo para culminar este escrito.

"Solo dime que eres feliz por mi. Solo dime que ya no abran más días que no me los dedicas. Solo dime aquello que tanto deseo escuchar cada mañana. Solo dime que sientes muy dentro de ti, que te amo sin condición a duda."

2 comentarios:

Belén dijo...
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