7 nov. 2009

Divagando...

Retomo el aliento, miro mis piés atrapados con el pavimiento; a mi lado derecho como una película de algún cine olvidado, se me presenta el odio que guarda mi
corazón frente a todo lo que me ha dejado estos días cargados de realidad. Siento que todo se ha vuelto extradamente pesado a mi lado izquierdo, quiero salir de esta
prisión de locos y explicarle a mis razones que estoy arto de cambiar por las constantes de esta sociedad marchita.

Es verdad que he ganado algunas batallas, estoy por perder algunas otras y muchas aun están por empezar; me resta fumarme un espacio de fantasía, para complacerle
al tiempo un poco de alegorías trás un vaso de vidrio, caminaré dispuesto a entregar el alma por ser libre porque es la última cruzada al final de cada día y no me
puedo negarle opciones, cuando ya lo hemos perdido todo, dando el 90% del atardecer a la incompresible cordura. La locura es algo que no se puede medir bajo ningún
concepto y lo extraño es que no logro comprender la necesidad vital de tenerla a mi lado en cualquier tarea que desempeño a diario y como consigo dejarla fluir,
siempre aparece algún personaje del convivir que trata de cortarmela de raíz.

Entiendo que mi queja es totalmente absorvida en el campo de lo cirscuntancial pero cada situación en la que observo que la incomprensión y la ignorancia;
desembocan algún tipo de agresión para sentir alivio egoista, me convierte en un total animal y trato de defenderme para volver, para regresar al punto de libertad;
se me ha vuelto un tema complicado a estas alturas, ¿qué la gente es tan poco culta y trata de esconderse trás su orgullo?.

2 comentarios:

Ironia Delirium dijo...

Opto por lo primero y un poco de lo segundo.
Que todo mejore.
Un beso!

Cerberox dijo...

Seguro que todo pasa, a ratos el problema es que nos falta verbalizar.....

Gracias por el apoyo...!!...