26 abr. 2009

El común denominador de los clientes.

La arrogancia en las personas es algo que no puedo perdonar; siempre intentando atraparme para cumplir sus estúpidas ideas, es por eso que hay momentos que me siento tan incompetente alrededor de lo que me tratan de decir, por eso cumplo más de lo que habían pactado en pagarme. Tal vez asi el mundo es como se ha ido moviendo hasta el día de hoy, pero ha sido suficiente, me niego a permitirle a la gente que intente aprovecharse de cualquier situación para ganar un beneficio sin sentido.

El cliente, por asi decirlo; Una persona que bajo el intento de presionarme hasta que acepte realizar un trabajo en donde no ganaba nada y perdía valioso tiempo para finalizar pendientes de otros clientes en donde me siento cómodo, por asi decirlo. Desde un principio cuando inicié a realizar los diseños de imagen corporativa para su recién iniciada empresa, quedamos en un cronograma de entrega del proyecto de 5 días laborales (cabe especificar mi fin de semana se encontraba entre los días laborales) y como cualquier sorpresa me envía 2 mails diciéndome que debo entregarle el trabajo tal y como había pedido a los 2 días luego de haber empezado al menos a imaginarme como iba a realizarlos y tener alguna noción al respecto; en la noche me tocó ir con lo que a penas se consideraría un diseño, para luego decirme que ya había impreso las tarjetas y que alguien de una imprenta le había arreglado porque YO no había enviado correctamente la imagen para que esta "persona" pueda trabajarla.

No tengo una idea concreta de que tendrá este cliente en la cabeza al pedirme a sus anchas que las cosas sean sacadas de los arboles y que el trabajo que realizo a diario es cosa de un par de minutos que el está pagando. La poca valoración que le dio, realmente me ha hecho sentir humillado; en esos momentos pensaba que mi necesidad era más, que el respeto que me merezco por el simple hecho de ser una persona como cualquier otra y no obstante cumplí con todos los requerimientos que me había pedido en tiempo récord y todo el cansancio que conllevo eso fue bastante fuerte, considerando que también estaba cumpliendo con las demás tareas con otros clientes y bajo otros tiempos que obiamente consumen un poco más de lo que es adecuado para mantener la creatividad al aire.

Lo que realmente me ha tenido pensando el como actuar frente a esta clase de clientes, por no decir gente, es como hoy muy victorioso me explica que ha conseguido un amigo que le ha ayudado con su problema de redes (cabe adicionar que yo hacía redes por juego y no como un trabajo); algo a lo que no pude asistir por temas más de índole personal y obviamente porque no ganaba efectivo como para tolerar las exigencias del mismo, mucho menos que me haya tenido esperando todo un día lunes hace 2 semanas que jamás por el mínimo de consideración me aviso que no haríamos ningún trabajo.

Imagino mi rostro el día miércoles escuchándole que ya tenía su oficina (no me faltan argumentos para denigrar lo pero sería bajarme a su condición por hacerlo) , que espera que el día viernes esté a las 10 de la mañana para según como le escuché “Tiene que venir y hacerlo, usted tiene que estar aquí y hacer que esto funcione y rápido porque ya está todo” realmente en ese momento, volví a caer en la estúpida mentalidad de la necesidad y no en lo que objetivamente sería más adecuado; por suerte no le asegure en un 100% que podría llegar ese día y luego de un café, descansar un rato, el día jueves le escribí un mail diciéndole que tenía ocupaciones, que no logré desocuparme de lo que tenía pendiente y que no podría llegar, si le parecía bien el día sábado.

Con cierto tono amenazante me respondió en la noche, diciéndome que él quería que sea el viernes a las 10 de la mañana, que está esperando si voy a asistir o no. En donde le respondí, de la siguiente manera.

“Le estaba diciendo, que no tengo oportunidad de estar el día de mañana a esa hora; lamento mucho que ya no se pueda realizar la visita y armar los equipos. Por ello le comentaba del día Sábado.

Que tenga, un buen fin de semana.”

A lo que muy suspicaz, me responde a las 4:30 de la mañana del día viernes.

“No me parece que esta sea forma de contestar, el compromiso con usted fue
adquirido hace tiempo atrás, además le indique q necesitaba de su ayuda para
el dia de hoy tipo 10am a lo cual usted prácticamente aseguro que no habia
problema.

Por favor confirmar la hora de su vista”

(Obviamente voy a dejar sus faltas de ortografía y de sintaxis porque sinceramente no me pienso ya ocupar ni por eso.)

Cuando te entra la indignación, dejas de escuchar y simplemente lo eliminas y sientes como tu día fluye con otra clase de aire. En ese instante tenía todas las ganas de responderle, que el compromiso se lo llevó el viento, el momento que no fue capaz de responderme un mail diciéndome que el día Lunes no tenía nada listo y que no podía hacer mi labor. Además que cualquier persona sabe que para saber que hacer primero hay que observar el problema y segundo organizarlo, no solo el tiempo, en este caso de las redes aplica también los equipos.
El fin de semana hasta este momento ha pasado con calma, es genial tener la facilidad de no responderle a quien no te da la gana tal, a excepción; de que muy orgulloso ahora me envía el siguiente mail, que realmente me hace considerar la idea de devolverle su dinero del servidor que está pagado por 1 año y marcar todos sus correos en el casillero de spam.

“Lamento q no haya podido ir el viernes, pero como le comente ya estoy con
mucho retraso, me ayudo a instalar un amigo y nos quedo bien.

Por favor necesito que me ayude con el usuario y contraseña para poder
actualizar mi pagina WEB. Nececsito hacer unos cambios

Gracias por su ayuda”

Me da gracia la verdad, es mi culpa el retraso que ha tenido el cliente; mi culpa que el pobre no haya logrado obtener su red funcionando luego que dejó pasar, contando con mañana 3 semanas; desde que me dijo en un principio que buscaba que realice una labor que poco gano y que no tenía oportunidad de hacerlo.

Mi respuesta, será simple y concisa, obviamente no le devolveré nada, pero si haré lo posible para que solucione sus problemas y que bien que su “amigo” le haya acolitado, espero que le sea de ayuda toda la vida porque cualquier proveedor se sentiría molesto por que le estén midiendo el tiempo por cada movimiento que haga y mucho más por la forma tan agresiva de hacer cualquier cosa, además que te deja varado por mucho tiempo y luego te dice que quiere todo para ayer, por último hasta te encuentra como culpable por no darse cuenta, por no saber organizarse y andar abriendo incendios donde sea.

Simple cotidianidad de un ecuatoriano promedio, siempre hago comparativa al comportamiento y es tan común encontrarte con gente asi.

3 comentarios:

Carla Sofía dijo...

Es tan triste pero es real, encontramos gente así en todos los campos...lastimosamente las personas se han olvidado de la ética profesional y más aún se han olvidado del respeto...q mal que t haya tocado pasar por esos malos ratos y lo peor es q vendrán muxos como esos...

ironiadelirium dijo...

Ja!
Y yo que me quejaba...
Suerte con próximos clientes, y si sirve de algo, todos los jefes son exigentes.

Saludos!!

Helter Skelter dijo...

Gracias por la visita por mi blog hermano, espero que vayas a menudo.

Con respecto a lo de tu post pues estoy pasando por algo parecido, desgraciadamente con lo escaso que está el trabajo pues no queda mas que aguantarse.

Con lo de las paginas web yo tuve una experiencia con la que casi me vuelvo loco, pues resulta que me entregan la sección que tocaba en el idioma ingles, pero para obtener dicha traducción habían usado el clásico programa de computador que te traduce una porquería todo.
La cosa es que estos manes han querido que yo, a parte de hacer la pagina, revise linea por linea el inglish y corrija, jajaja, casi me vuelvo loco, ya con la pagina a punto caramelo y me dicen que recién se han dado cuenta que hay "algunos" errores de gramática y sintaxis, cuando yo hace rato les había dicho que parecía una traducción hecha por un personaje de farándula guayaka. Muy a mi pesar, pero por suerte con un ajuste monetario mas o menos justo, hubo que cambiar todo.

Al mal tiempo buena cara, no toca más.

Saludos,

H.S.