21 ene. 2008

Lunas y Amaneceres sin Despedidas

Hoy que las pertenencias han sido sobrepuestas,
En la antesala de los dichos y los supuestos sostenidos. Son los sentimientos que marcaban las ausencias y a estas son los que les robo un suspiro; me dices sin dudarlo, cuanta verdad existe alrededor de nosotros y odio tanto saber, que nunca se pudo ser un equipo finalmente.

Cuando algo falla…. ¿que hacer?

A quien ruego por ese auxilio cuando presionas mas adentro en mi herida y rebosas en mi sangre, te asustas mas de lo permitido, exhalas un poco más de veneno y me dices en voz baja; reclamos más ingenuos de actitudes pasadas.

Te preguntaras tantas veces como yo me las vengo haciendo, vertiendo vino de las pupilas adjuntas de maquillaje, te preguntaras en silencio sin una respuesta adecuada y las burlas vuelan entre mentiras piadosas. Te preguntaras porque empezamos un día; Y ese hará hervir tu sangre.

Me contemplare en el desierto, donde no hay rastro de tu partida. Si es que hubo alguna vez uno, cuando los manantiales crecían a la siniestra de las promesas. Se mantienen y se convocan los recuerdos ajenos a todo este desastre que fue cometido.
Y ese pasado perfecto fue escrito en líneas del presente, una vez mas fantasmas hacen su acometida, brazos se levantan a la luz de la luna y aquí donde es que me quede sigo viéndolos nacer a la hora del café a ser quien fui y ahora a sepultarlos una vez mas.

La diferencia de todo esto, es que ahora seremos capaces de levantar el vuelo, el miedo fue ya superado y el miserable destino es una vez más otra mítica historia de este presente perpetuo. Me lamento con las distancias, realizo preparativos y ahora la fiesta esta a punto de empezar; ahora que los muertos están preocupados, miran que todo ha cambiado en la esquina del fondo, una torpeza más concreto que vuelvan su mirada y una agonía que traen dentro será mi ventaja.

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