20 jul. 2008

Hoy, trascendiste el abrazo, hiciste que recupere esa única verdad que encerraban mis dichos; La única verdad, vista de frente; mi propósito que venía trayendo desde hace tanto tiempo, desde hace ya 2 años en los medios convencionales del tiempo, mi dicha de hacer feliz a quien amo, la búsqueda perpetúa por sentirme alguna vez en una familia, recordé de improviso que nosotros lo somos,somos esa pequeña familia que se reúne a contarse los sucesos y ha sentir los días tomados de la mano, sabe que están para cualquier indicativo no especificado, que riego un par de lágrimas por la profundidad que siento dentro, esto vivido a diario es más que un todo cuando lo hacemos juntos; que aprendí a no extrañarte un solo día más; porque siempre te llevo dentro, ha costado tanto aprenderlo y no cuesta nada tenerlo presente, cada uno, cada uno de estos días benditos que son sencillamente nuestros.

Gracias, por enseñarme a sentirte. A despertar con tu nombre clavado en la garganta, a bañarme deprisa para mirar el sol de lejos; por ser la constante de mis antologías y permanecer tan fuerte a pesar que la tormenta nos quiera quitar los atardeceres, existe una lluvia perpetua detrás de todos aquellos que no logran conocerte y quisiera no permitir que tu tiempo les sea dado, necesito en exclusiva llevarte siempre.

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