19 nov. 2007

En dos instancias

Dos cuerpos, en un solo deseo;
extrañandose los encuentros,
y sosteniendose del piso,
a la par de dos instancias,
una paralela al instante mismo
de haberse encontrado,
una busqueda, un placebo;
andares de insulinas,
en una sola bocanada
de antagonismo, infertil.

Otra se divide en minutos
y atraviesa muros de razones
se transmiten entre letras
y se sobresaltan en un camino
sin regreso conocido.

Asi se levantan las mañanas
y se quedan a cuestas del sol
que martilla su intucion,
de hallarse desnudos,
a ser vulnerables, de la luna
que cortaron en un delirio
en una sospecha,
en una caricia ingenua,
en un mitico pasado
de otras vidas, enmarcadas
en un cuadro tallado en vidrio.

1 comentario:

Xavier Villavicencio Barrezueta dijo...

Escapo a la paranoia de la duda interminable para aferrarme al delirio de nuestra existencia compartida entre palabras, significantes vacíos que se llenan de trazas arrancadas al sentido.

Tu cuerpo es mi cuerpo porque mi alma está es de tus decires, atrapada en ser sobre la traza de tus marcas en mi piel y mis labios en tu boca.